Un espacio para sentir, soltar y volver a ti con Patricia Olmo
El Yin Yoga es un estilo cuyas raíces se remontan al Hatha Yoga de la India, específicamente al Tantra, y a la Medicina Tradicional China, basada en la Filosofía del Tao. El taoísmo acompasa el ritmo de los cambios de la Naturaleza y encuentra en ella su modelo de vida para aprender a fluir sin esfuerzo. Yin y Yang, Shiva y Shakti, Sol y Luna son los distintos nombres que adoptan en esas tradiciones las fuerzas que dan forma a la existencia. Cuando éstos se encuentran, como ocurre en la danza entre el Sol y la Luna en Luna Llena, aparece la posibilidad de equilibrar la polaridad. El Sol, símbolo de lo masculino, de la razón, de la acción consciente, ilumina completamente a la Luna, símbolo de lo femenino, del mundo de las emociones, de lo que yace en el subconsciente, en la memoria del cuerpo. Luna llena es un punto de máxima intensidad. Cuando el Sol y la Luna se oponen, todo se ilumina. Lo que estaba en la sombra, se hace visible, se revela: * emociones a flor de piel * energía en expansión * el sistema nervioso más activo * dificultad para dormir y descansar bien. En ese torbellino, el cuerpo pide pausa. No para hacer más, sino para relajar y volver a nuestro centro. Y ahí es donde el Yin Yoga nos muestra su potencial. El Yin Yoga es una práctica profunda y calmante que ayuda a: * liberar tensión física y emocional * regular el sistema nervioso * soltar lo que ya no se necesita * cerrar ciclos con conciencia Con Yin Yoga en Luna llena, mientras afuera todo se expande, creamos espacio interior. La práctica consiste en * posturas suaves que adaptamos a nuestras posibilidades * liberación profunda (fascia más emoción) * respiración consciente * aprender a permanecer en la quietud Yin Yoga en Luna llena es un espacio para: * soltar lo que pesa * sentir sin juicio * volver a nuestro centro Un espacio para permanecer * Sin exigencia. * Sin perfección. * Solo presencia.